lunes 14 de julio de 2008

Deadly Bloody Rats



Deadly Bloody Rats
escrita en un día de invierno, sin final



Z gracias por la loca inspiración



Eran las 9 am, en punto, y S. seguía durmiendo.

Ella era anarquista, sin embargo jamás lo decia. En realidad nadie lo sabia salvo ella. Cuando veia a los escolares tirar piedras, patear cosas y correr por las calles, se imaginaba haciendo lo mismo, y era como una mezcla de estar en un concierto de rocknroll y desquitarse de cuanta persona la habia molestado, cuanto joven habia abusado de ella sin haber hecho ella lo mismo , y cuanta injusticia veia ella en todo lo que la rodeaba.

Ella veia muchas injusticias, creia ella, más de lo normal. Pero se sentia afortunada. Le parecia que la gente vivia pero realmente no le importaba lo que ocurria a su alrededor. A ella si.

Tanto que un dia, se dirigió a La Moneda.

Y queria hacer alguna vez algo realmente rebelde, que despertara a la gente de su entumecimiento, y decidio hacer algo que la sacara de su normalidad y le subiera las pulsaciones, aunque fuera por un momento.

Decidió cometer una locura.

Se dirigió al zanjón de la aguada, a sectores alejados, a terrenos abandonados, y cuanto lugar ella creyera que era posible que vivieran ratones.

Llevó la mochila mas espaciosa que logro conseguir, y colocó trampas para atrapar a cuanto raton pudiera. La labor le tomó varios dias.

La mayoria de los ratones estaban muertos, sin embargo algunos estaban vivos, y una vez que los habia recolectado, se decidio a cometer su plan.

Se dirigió a la Moneda, 3 días despues, a las 9:02 exactamente. Llevó su mochila cargada de ratones muertos, aunque algunos aún estaban vivos; ella estaba realmente a punto de vomitar, pero no le importó. Se extrañó de no sentirse preocupada por los demás al verla con la mochila que se movia desde adentro. Alguna vez en su vida quería hacer algo realmente loco.

Caminó por la vereda norte de Alameda, mirando a su derecha, a la estrella que ha sido instalada, y a su izquerda, la Moneda, y sus piscinas-paseos-piletas. Se detuvo, miró la Moneda, y estaba al centro. Entonces abrió su mochila, y agarró al primer ratón.

Y en un gesto, digno de una lanzadora de la bala, tomó de la cola y tiró al primer ratón, con toda su fuerza, y vió como este volaba por el aire, y no logró llegar a la Fachada de la Moneda. Le faltarón solo un par de metros. Pero los Carabineros notaron su presencia y su carácter sospechosamente amenazante. Entonces comenzaron a correr hacia ella.

Ella pensó en correr, pero penso dos veces, y le pareció entretenido: Tirarles ratones a los Carabineros que venian corriendo y tratar de acertar en sus trajes muy bien aseados. Comenzó a sacar ratones y tirarlos a los uniformados, y estos se espantaban, no sabian que era lo que tiraba, hasta que a uno le llegó justo en la cara. "Un guaren, perra de la conchetumadreee!", y se detuvo y sus compañeros le ayudaron a limpiarse la sangre del animal.

La situación le pareció más entretenida, y pensó "ahora tengo un blanco más grande e inmovil", pensando en los 3 Carabineros detenidos momentaneamente, y sacó de su mochila al ratón mas grande que encontró, hizo un giro con su brazo, y lo soltó.

actualizado 16-11-08

continuara

miércoles 23 de abril de 2008

No quiero gastar los ahorros de toda mi vida

No quiero ver lo que toda esa gente ve, parecen todas perdidas con las cosas que encontraron. no quiero oir lo que esa gente oye, parece que supieron que no hay ningun sonido.
no quiero pelear con quienes ellos pelean, solo les falta conocer la verdad.

se siente de verdad cuando todo lo que aprendiste a querer cambia?
se siente de verdad cuando todo lo que temes se mantiene igual?

no quiero gastar los ahorros de toda mi vida, muchos sentimientos quedaron sin guardar.
no necesito hablar del mas alla, aprendemos a vivir nuestras vidas felices, y todo es tan bueno, cierto?

dia tras dia, aprendes a verlo todo igual.


apagas las luces para que no puedas verte?

viernes 18 de abril de 2008

El Interrogatorio

Siento un jadeo en mi nuca y la verdad no quiero voltear. Se que esta detrás, pero se que si miro por sobre mi hombro se hará aun más real. Que si dejo que el miedo ciegue mi cabeza, estará todo perdido y tendré que asumir, que no pude controlarme, que una niebla mortecina nublo mis sentidos, agarroto mis miembros y me dejo perplejo, expectante, sudoroso.
Siento que respira entrecortadamente, siento el halito de su aliento en mis oídos, espero que en cualquier momento se abalance sobre mi y ya no haya nada que controlar, no hayan sensaciones dormidas como gigantes de otra era, que ya no hayan deseos que contener, palabras sucias en las que pensar.
Han pasado tres horas y aun lo siento acá, digo tres horas, pero honestamente no se cuantas son, podrían ser cinco como diez, una como seis, la cabeza engaña en estas situaciones, pero más engaña el miedo.
Y miedo es lo que siento hoy, ahora. Es gélido, se mete por lo poros y te cala los huesos, se erizan los pelos y el cuerpo responde ante el más mínimo estimulo.
El miedo me descontrola, casi al punto de perder la razón.
Pero que más da razonar no quiero, razonar no puedo. Mejor, hago un cierre de transmisiones y dejo que mi cabeza vuele y descanse.
Detrás de mí continúan los jadeos, pero cesan, ya cesan y esta vez creo que me toca a mí.
Me toca a mí jadear.
Cierre de transmisiones.

M!

sábado 19 de enero de 2008

No extrañas lo que crees / Solo quieres lo que dejaste pasar.


Simplemente, nunca me dejaste entrar
ni más allá, ni más acá,
el punto medio siempre fue mi rival,
ni siquiera tuve a quien ganar,
incluso ahora que estás 6 pies bajo tierra
tu recuerdo se esmera en hacerme llorar.


Ni cuando vivías lloré por ti,
pero ahora con tu traje de madera
me haces sentir todo lo que por nunca nadie sentí.
Suelo pensar que incluso cuando me vaya junto a ti
intentarás escapar...
y te reirás de mis esfuerzos por alcanzar
tu belleza celestial.


Supongo que, como dicen, tendré una eternidad
para alcanzar tu paraíso de placer.
Una vez soñé que tus orgasmos suspiraban mi nombre
y que en tu cuerpo estaba matriculada mi virginidad,
pero hoy se convierten en cenizas
tu alma inerte, tu cuerpo virgen y junto a ellas mi virilidad.


¿Qué quieres que te diga? ¿Que sin tí ya no soy más?
Si es lo que quieres oír, mejor quedate allá,
porque nunca tu compañía creó en mi
lo que tu ausencia me hizo enamorar.

lunes 7 de enero de 2008

Esperanza y "Gloria" en 3 Lineas

Cuales son los motivos por los cuales yo me dirijo a mi trabajo, tu al tuyo, y otros descansan, no los conozco ni me importan jaja. Somos unos robots pulentamente irracionales.



Mañana me encontraré un letrero destrozado, estoy más que seguro, ultraseguro.

sábado 1 de diciembre de 2007

La niña

Impenetrable, intocable, casi etérea, así era ella. Todos me decían, no es una buena idea enamorarte de ella, solo problemas acarrea. Cuando el corazón habla, la boca calla, callan los sentidos, los músculos y la voz en tu cabeza que dispara la alarma cuando sabes que estas arriesgando la vida de manera innecesaria.
Cada vez que la veía, sucedía lo indecible, mi corazón palpitaba muy fuerte, mis manos sudaban, mis pies se ponían inquietos y cuando pensaba en ella, no podía evitar acariciarme de forma indebida, pero no era mi culpa, era ella la que se interponía entre mi cuerpo y mi cabeza.
La simple idea de imaginarla entre mis brazos me hacía sentir caricias imposibles y manos de aire.
Ella jamás sería mía, pero que importaba, soñar era parte del amor, el que no sueña, no ama. Eso decía mi abuela, pero su historia casi no cuenta, se caso joven y virgen, se entrego a un hombre violento al cual no le importaban sus deseos, hacer el amor, no era parte de su vocabulario.
Pero si yo la tuviera a ella, le daría mi amor, mis deseos, mis sueños, mis temores y cuando ella pidiese.
Nunca supe su nombre y jamás lo pregunte y cuando sabía que lo dirían, apretaba los dientes para no escuchar, pues no quería un nombre banal asociado a su rostro.
Me gustaban sus gestos gráciles, sus manos cuando pintaba, sus dedos cuando se echaba brillo en los labios, cuando peinaba sus cabellos, cuando corría por el patio del colegio, cuando la veía en los camarines.
En una ocasión estaba dando una prueba de historia, ella no conocía la respuesta, pero eso no importaba, pues su aroma llegaba a mi, y todo perdía sentido. La imaginaba a mi lado, tendida, y mis dedos recorrían sus cabellos, sus brazos, sus caderas y tocaban lugar donde sabía no debía estar. Sentía agitarse su respiración, sentía como sus caderas se acercaban más a mi y como su boca buscaba la mía, y como sus manos intentaban tocarme. Quise con toda la fuerza, que esto estuviese pasando, pero no, ahí me encontraba frente a un curso de 30 niñas, en un internado católico, haciendo una interrogación a una alumna que no sabía la respuesta y que me miraba con los ojos vidriosos por las lagrimas y decía: “Profe Carmen, perdone no estudie esta semana”.

M!

Hemos vuelto

Luego de una larga e inexplicable ausencia, hemos vuelto. Espero que los que deseen ser parte de este blog tomen contacto con nosotros. Deseandoles lo mejor a quienes rinden la PSU, se despide.

Cuenta Cuentos