Deadly Bloody Rats
escrita en un día de invierno, sin final
escrita en un día de invierno, sin final
Z gracias por la loca inspiración
Eran las 9 am, en punto, y S. seguía durmiendo.
Ella era anarquista, sin embargo jamás lo decia. En realidad nadie lo sabia salvo ella. Cuando veia a los escolares tirar piedras, patear cosas y correr por las calles, se imaginaba haciendo lo mismo, y era como una mezcla de estar en un concierto de rocknroll y desquitarse de cuanta persona la habia molestado, cuanto joven habia abusado de ella sin haber hecho ella lo mismo , y cuanta injusticia veia ella en todo lo que la rodeaba.
Ella veia muchas injusticias, creia ella, más de lo normal. Pero se sentia afortunada. Le parecia que la gente vivia pero realmente no le importaba lo que ocurria a su alrededor. A ella si.
Tanto que un dia, se dirigió a La Moneda.
Y queria hacer alguna vez algo realmente rebelde, que despertara a la gente de su entumecimiento, y decidio hacer algo que la sacara de su normalidad y le subiera las pulsaciones, aunque fuera por un momento.
Decidió cometer una locura.
Se dirigió al zanjón de la aguada, a sectores alejados, a terrenos abandonados, y cuanto lugar ella creyera que era posible que vivieran ratones.
Llevó la mochila mas espaciosa que logro conseguir, y colocó trampas para atrapar a cuanto raton pudiera. La labor le tomó varios dias.
La mayoria de los ratones estaban muertos, sin embargo algunos estaban vivos, y una vez que los habia recolectado, se decidio a cometer su plan.
Se dirigió a la Moneda, 3 días despues, a las 9:02 exactamente. Llevó su mochila cargada de ratones muertos, aunque algunos aún estaban vivos; ella estaba realmente a punto de vomitar, pero no le importó. Se extrañó de no sentirse preocupada por los demás al verla con la mochila que se movia desde adentro. Alguna vez en su vida quería hacer algo realmente loco.
Caminó por la vereda norte de Alameda, mirando a su derecha, a la estrella que ha sido instalada, y a su izquerda, la Moneda, y sus piscinas-paseos-piletas. Se detuvo, miró la Moneda, y estaba al centro. Entonces abrió su mochila, y agarró al primer ratón.
Y en un gesto, digno de una lanzadora de la bala, tomó de la cola y tiró al primer ratón, con toda su fuerza, y vió como este volaba por el aire, y no logró llegar a la Fachada de la Moneda. Le faltarón solo un par de metros. Pero los Carabineros notaron su presencia y su carácter sospechosamente amenazante. Entonces comenzaron a correr hacia ella.
Ella pensó en correr, pero penso dos veces, y le pareció entretenido: Tirarles ratones a los Carabineros que venian corriendo y tratar de acertar en sus trajes muy bien aseados. Comenzó a sacar ratones y tirarlos a los uniformados, y estos se espantaban, no sabian que era lo que tiraba, hasta que a uno le llegó justo en la cara. "Un guaren, perra de la conchetumadreee!", y se detuvo y sus compañeros le ayudaron a limpiarse la sangre del animal.
La situación le pareció más entretenida, y pensó "ahora tengo un blanco más grande e inmovil", pensando en los 3 Carabineros detenidos momentaneamente, y sacó de su mochila al ratón mas grande que encontró, hizo un giro con su brazo, y lo soltó.
actualizado 16-11-08
continuara



